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Los libros son las alfombras mágicas de la imaginación. Jorge Luis Borges

sábado, 25 de julio de 2009

Música a mis palabras


Ponle música a mis palabras
con la melodía más bella
y el ritmo que pueda encantar
armonizando y danzando con ellas.

Haz la mejor canción
que exprese mis sentimientos
une con gran pasión
mi amor secreto y mis besos.

Traza en el pentagrama
Do re mi sol de mi vida
con diferentes figuras
esboza la forma de mi escritura.

Intenta cantarla en alto
para que todos la oigan
me uniré contigo al canto
para redimir… mi lamento ocaso.


Jyosti
04/07/2009

Quiero...


Quiero…un sentimiento sincero
dónde la amistad sea el pilar de nuestra existencia.

Quiero…las palabras más valiosas
que nos alienten para continuar con las metas.

Quiero…con la experiencia acopiada
corregir todo el mal que pudo haberte dañado.

Quiero…tu mejor sonrisa
para que junto a la mía sean perpetuas.

Quiero…tomarte de la mano
para caminar a la par sin separarnos.

Quiero…entregarte mi hombro
y que allí reposes encontrando consuelo.

Quiero…que el cielo con sus estrellas
te iluminen el camino para llegar a mí.

Quiero…que siempre cuentes conmigo
cuando te abrume la oscura adversidad.

Quiero que nuestra amistad en este día
… sea lo mejor de nuestras vidas.


Jyosti
12/07/2009

La noche en ti




Cuando la noche soslaya,
colmada de bellas estrellas
y la luna la acompaña
con luz fulgurante y plena.

Se apodera el sentimiento
del sentir que ya es pasado.
Al pensar que ya no estas
solo te imagino a mi lado.

Camino por el sendero
que está muy próximo al mar.
Con el murmullo de las olas
me uno y comienzo a llorar.

Sabes que te he amado tanto
y que no te puedo olvidar.
Silente mis pasos van…
me pierdo en la inmensidad…

Jysoti
07/07/2009

Navegante sin mar




Instaurada la desesperanza
de un navegante perdido
que no encuentra su destino
en el inmenso mar del olvido.

Lloran su ausencia los mares
que una vez fueron su vida
hoy solo queda el recuerdo
ya nada en él tiene vida.

En un pasado de gloria
ha dejado sus amores,
en puertos ilusorios damas
y con cada una su falsa gala.

Hoy navegante sin mar
ya nadie quiere tus besos
tan solo eres un espectro
que ha naufragado en el tiempo.


Jysoti
14/07/2009

domingo, 19 de julio de 2009

El tren de la amistad (Wersemei - Jyosti)


En esta vida emprendemos un viaje
en el que nos acompañarán muchas personas
y sobre rieles firmes comenzará lentamente
el andar de un gran desafío.

En cada parada subirán pasajeros
que pondrán guinda en nuestro día a día,
en cada uno de ellos encontraremos
la diferencia entre el ser y el parecer.

Nos llenarán de emociones
en nuestro corto o largo viaje
todos los sentimientos puros
e impuros podremos intercambiar.

Habrá momentos de felicidad, de enojo,
de no saber que son en realidad
y también los otros,
esos que están en el fondo del sentir de la amistad.

Esos que son los que forman
los cimientos de las buenas relaciones,
que hacen que perduren en el tiempo
mientras con el tren los recorres.

De ellos, de su amistad y cariño,
nos alimentaremos para poder seguir el viaje
y con ellos entenderemos que,
lo más valioso es que estén a nuestro lado.

Para que así sea debemos regarlos con la Confianza
y alimentarlos con el Cariño
entregarnos de cuerpo y alma
al sentir de lo más valioso: la Esperanza.

*** Este poema he tenido el placer de hacerlo con una gran amiga y escritora Wersemei. Para ella mi agradecimiento por acceder a este Dos Bandas. Un gran abrazo.





Cuanto te amo


Quiero abrazarte sin brazos,
tan solo con mi deseo.
Envolverte todo el cuerpo
con el sabor de mis besos.

Que cada palabra tuya
sea el murmullo más bello,
atrapado en mis oídos
como mi corazón en tu nido.

Deseo en este momento
que no abandones mi cuarto
y me cubras con tu cuerpo,
¡atrápame! en tu regazo.

Si yo pudiera alcanzarte
en esta noche estrellada,
sabrías cuanto te amo
y dejarías de ser plasma.

Jyosti
06/07/2009

Ilusión sobre patines


Se coloca cuidadosamente los patines
sus ojos claros y brillantes
se funden con el color de su traje.
Lo tiene todo aprendido, la pista… su desafío.

Ansiosa espera el anuncio,
el resonar de su nombre escucha
en los parlantes que anuncian
que su turno ha llegado… para salir patinando.

La pista gélida espera
que su danza la haga trizas
con las cuchillas de sus botas
y las figuras profusas de su baile y armonía.

Recorre de punta a punta
se desliza como un cisne,
su silueta tan armoniosa
cobra vida… comparada con las olas.

Al terminar los aplausos
la llenan de inmensa alegría.
Las flores inesperadas, caen sobre ella sin prisa.
Ilusión sobre patines… engalanaste su vida.

Jyosti
05/07/2009

La dama enigmática



Se la veía pasear todas las mañanas
rozando con el borde de su vestido
las flores de la pradera,
y cubriéndose con una sombrilla
del radiante sol de verano.

Esa dama guardaba un secreto
que nadie se animaba a preguntar.
Su belleza tan sublime la destacaba
de las demás mujeres del pueblo,
que la miraban de reojo cuando pasaba.

Ella tenía con cada amanecer una ilusión
que con el atardecer se desvanecía,
presa de sus sentimientos más puros
esperaba con ansias una carta
y con ella la noticia de su gran amor.

Una mañana no se la vio caminar
por aquellos lugares cotidianos,
pero nadie extrañó su ausencia,
todos sabían que era enigmática
y tal vez lo mejor su partida.

Al bajar del tren cayó rendida
entre los brazos del amor de su vida,
ese que estuvo esperando tanto tiempo
y ahora fundida en eterna pasión
podrá ser feliz lejos de su pueblo.

Jyosti
25/06/2009

De males y pesares


Sentada en un antiguo pero muy confortable sillón cerca de la estufa, junto a mi esposo de tantos años, comencé a lamentarme en voz alta

- Ya no puedo soportar tantos malestares en mi pobre cuerpo, que de tantos remiendos, está más que maltrecho…¡Que barbaridad! lo caro que están los remedios, pero tenemos que comprarlos, sin ellos no podemos seguir adelante y el dinero que no nos alcanza…
¿Tomaste el remedio para el corazón?, sabes que de ese no te puedes olvidar.

Mientras hablaba, observaba a mi viejo (así le decía cariñosamente) que estaba inmutable mirando atentamente un programa de televisión y no me contestaba, pero no era de extrañarme, porque desde hacía varios años que estaba sordo.
Sin más, continué con mis lamentos, en esta noche tan fría, y nuevamente hablando en voz alta…

- Pensar que hemos trabajado tanto y ahora mira cómo estamos, solos sin nadie que nos venga a visitar, y mis manos que ya no pueden fregar la ropa y con dificultad apenas si puedo limpiar la casa. ¿Que es la vejez? me pregunto, si solamente recuerdo cosas de cuando era joven, de lo que hice ayer, casi nada y hoy …..está en el olvido. ¡Viejo! ¿me estás escuchando?, parece que solamente yo me quejo de mis males y tú no me contestas.

Me levanté con dificultad,

- ¡Viejo! ¿te sientes bien? ¡me estás preocupando!….

Mi querido esposo y compañero de tantos años, no soportó tantos males.
Me he quedado sola con mis pesares, hasta que la muerte me libere, como a él, de todos ellos.
Jyosti
20/06/2009

domingo, 12 de julio de 2009

Ojos pardos





Me enamoras con tus ojos,
de una mirada sincera,
cuando mirando los míos,
me haces sentir una estrella.

Ojos pardos frente al sol
ventanas de tu alma calma,
me absorbes el ser latente
anhelo desleírme en tu mente.

Logras con una mirada
sincerarte gestualmente
y con un beso apagar
mi corazón refulgente.

Arden las fibras profundas,
mi lamento es silencioso,
hoy quiero junto a tus ojos
fundirme en un gran reposo.


Jyosti
05/07/2009

Amistad sellada con tórtolas




En este día de olvido,
dónde mi sentir te clama,
tomo en mis manos la tórtola,
que me diste una mañana…


Una mañana cualquiera
que se ha quedado en el tiempo,
pero póstuma perdura,
en lo profundo de mi pecho.

Tu mano sobre mi hombro,
tu beso de despedida,
quedaron aquí conmigo.
Hoy sabes no tienen vida.

Quiero abrazarte de nuevo.
Sentirme otra vez tu amiga,
que me cuentes confidencias,
los pesares y alegrías.

No puedo dejar las lágrimas
que escurren por mis mejillas.
Te extraño ¿sabes porqué?
porque la tórtola que me diste…
como sello …te dio vida.

Jyosti
05/07/2009

La plaga (Wersemei - Jyosti)


La noche se preveía muy calurosa, Maria y su esposo estaban en el balcón intentando que la pequeña brisa que les llegaba les refrescara tan solo unos minutos. Aquello era agobiante,
el calor de varios días que no les daba tregua, los tenía sumidos en una necesidad constante de que las ventanas estuvieran abiertas, para que esa brisa reconfortante los aliviara.
De pronto y sin avisar, entraron en escena unos pequeños personajes; por su apariencia y color se les suponía que no serían muy bien recibidos en el entorno, asombrados y con un poco de inquietud los sentimientos se vieron avasallados por estas criaturas muy conocidas, pero que hacía mucho tiempo, no las tenían de visitantes en su hogar
Más no eran las que usualmente se paseaban por la ciudad, estas eran de otro país, venían de turistas al calorcito que tanto ansiaban.
María de un sobresaltó sintió una, que planeando desde lo alto, aterrizó cerca de sus pies, su esposo sin comprender lo que sucedía en la penumbra del balcón, fue sorprendido por una “cucaracha".
Antes de que se dieran cuenta , el bichejo se hizo dueño de la casa. Ni María ni su esposo se atrevían a entrar en la habitación. Tampoco se podían quedar allí, por la calle se paseaban una multitud de cucarachas salidas de donde nadie sabe.
Entre el asombro y la sensación indescriptible de la presencia de este invasor, ambos comenzaron a planear la manera de deshacerse de ella, pero ninguno se animaba a buscarla. Entonces comenzaron con zapato en mano, a correr cada uno de los muebles hasta encontrarla.
Antes de empezar la batalla, se tomaron la precaución de cerrar bien balcones y ventanas. Aquella batalla iba a ser de las que no olvidarían nunca. Solo de pensar en los 40 grados de calor que había dentro de la casa ya se les venía encima la depresión, que se sumaba al comienzo de un desafío natural del hombre, sobrevivir a la plaga.
Hablando en voz baja, ni ellos entendían porque lo hacían, tal vez, pensando que no los escucharía, con mucha cautela, que no los hacía olvidarse de lo que estaban transpirando, silenciosamente cada uno de sus pasos iban hasta ella y en un rincón la vieron como si fuera la dueña del universo
!Arg!.... Hiiiiiiii...! Cariño..mátala tú que a mi me da mucho asco...le dijo Maria a su esposo... este blandiendo su zapato a la altura de su cabeza y afinando bien la puntería tomó impulso con su brazo derecho dispuesto a machacar al bicho que les miraba como si los que le hubieran allanado la morada hubieran sido ellos, en una milésima de segundo pasó todo...el marido lanzó el zapato, la cucaracha voló por los aires y María salió corriendo de la habitación... la cuca la perseguía a ella que llorando de asco casi se cae por el pasillo, mientras sobre su cabeza la osada criatura nuevamente planea y cae entre sus cabellos, tal el terror de María que su esposo no se animaba a pegarle en la cabeza, tenía que elegir entre su esposa y el insecto. Ella gritaba de terror pidiendo que se la sacara, él con el calzado la hizo aterrizar en el borde de un mueble.
María casi se desmaya al ver de cerca el asqueroso .. El marido por fin al verla sobre el mueble quietecita se dispone a poner fin a aquel infierno y nunca mejor dicho ya que la temperatura iba en aumento en la casa. Todo cerrado cal y canto, los nervios, las carreras detrás de la cuca, la impresión , el miedo ..todo junto hacía del lugar un verdadero horno, estaban a punto de la deshidratación cuando de pronto…paff!!! el golpe certero terminó con la vida de ese extraño invasor y su audacia lo hizo sentir como un caballero sin armadura hacedor de poner fin a la batalla.
Ahora ambos, con las pocas fuerzas que les quedaban, llegaron a la ventana del balcón, se miraron a los ojos, no podían hablar, pero pensaban lo mismo, sofocarnos o nuevamente unirnos para continuar con las que estaban esperando afuera.
Se aprovisionaron de sendas zapatillas, escobas, palos, mata insectos y todo lo que les sirviera para machacar al enemigo dispuestos a ganar contra aquel insólito ejercito. Luchar, antes de morir fritos de calor.

Un relato a dos bandas realizado por Wersemei –Jyosti.
Wersemei, un placer haber trabajado en este texto contigo, tienes la maestría de conducción y magia con las letras únicas. Me reverencio ante ti, realmente eres grande amiga poeta.

martes, 7 de julio de 2009

Escalera al infinito


La vida, una escalera al infinito,
sin encontrar el principio,
subimos peldaño a peldaño
con el pasar de los años.

Así nuestros días transcurren
y a ella nos sostenemos, cuando
por erráticos inesperados del ser,
debemos forzosamente detenernos.

Si bloqueado nuestro ascenso
se encuentra, impidiéndonos seguir,
basta aferrarnos con humildad,
para poder continuar sin más pesar.

Denotado el cansancio del tiempo
que se va instaurando en la subida,
aunque no lleguemos al final,
habremos hecho lo más valioso, vivirla.


Jyosti
29/06/2009

sábado, 4 de julio de 2009

La escultura


Esculpiste mi cuerpo con hierro y acero,
para que el tiempo no pueda derruirlo.

Esculpiste mis manos con madera maciza,
para que fueran el soporte de tu amor.

Esculpiste mi rostro con arena.
para ser siempre el mar que lo besara.

Esculpiste mis cabellos con aromas bellos,
para quedarte atrapado entre ellos.

Esculpiste mis sentimientos con hielo
y te encargaste de derretirlos por completo.

Esculpiste mi sentir con chocolate
para deleitarte con su sabor y alejarte.

Soy tu escultura, casi perfecta,
de una mujer que permanente, llorará tu ausencia.


Jyosti
30/06/2009

Abajo el telón


Rutina incorporada en su vida disipada,
se sienta frente al espejo,
atónito observa las arrugas de su cara.

Pone sus manos sobre cada una de ellas,
sintiendo su piel ajada por los años,
ya sin la frescura de los tiempos pasados.

Comienza con su maquillaje,
lo tiene bien aprendido,
después de tanto tiempo… lo mismo.

Lentamente, su rostro cubre de matices
y luego contornea con finas líneas
para darle la terminación más agraciada.

Se levanta lentamente, se coloca una peluca
y el sombrero característico que deja asomar cabellos
acompañando en colorido con su simpático atuendo.

Se levanta el telón y con él los aplausos
allí su personaje aflora y la alegría entrega
con cada uno de sus firuletes y bromas.

Detrás de toda esa fachada, hay un hombre
que nadie conoce, porque destila regocijo
sobre el escenario, tan solo, por un momento de afecto.

Hoy ya no hay más aplausos, solo lágrimas.
Se acallaron las risas y el telón está abajo,
extrañan a esa persona que solamente fue un Payaso.


Jyosti
28/06/2009

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